La detención de niñas, niños y adolescentes palestinos por parte de Israel es un ultraje a la humanidad

©DNI-Palestina

Obaida Jawabra, del campo de refugiados de Arroub. Asesinado en mayo de 2021 por las fuerzas israelíes. Tenía 17 años.

Khaled Quzmar

Khaled Quzmar

Director General de DNI-Palestina

Decidí ejercer la abogacía cuando tenía 15 años, después de que mi hermano fuera detenido y encarcelado por el ejército israelí. Visitarlo en la cárcel era un reto, pero me di cuenta de que el abogado de mi hermano podía reunirse con él individualmente, e incluso abrazarlo. Lo único que quería era abrazar a mi hermano. Así que estudié derecho en Argelia y volví a Palestina para defender a los niños, niñas y adolescentes (NNA) palestinos detenidos y encarcelados por el ejército israelí. 

 

Desde 1967, Israel aplica dos sistemas jurídicos distintos en el mismo territorio. En la Cisjordania ocupada, los colonos israelíes están sujetos al sistema jurídico civil, mientras que los palestinos viven bajo la ley militar. Ningún NNA israelí entra en contacto con los tribunales militares. Israel tiene la infame distinción de ser el único país del mundo que procesa automática y sistemáticamente a NNA en tribunales militares. Cada año, entre 500 y 700 niños, niñas y adolescentes palestinos son juzgados en estos tribunales que, en la práctica y por su diseño, niegan los derechos fundamentales de un juicio justo y las protecciones del debido proceso. Este sistema dual no ofrece ningún ápice de justicia. Desde el momento en que los NNA palestinos entran en contacto con los soldados israelíes, se les niegan sus derechos humanos más básicos. La mayoría de los menores palestinos denuncian que les vendan los ojos, que han sido cacheados sin ropa y que han sido sometidos/as a violencia física por parte de las fuerzas israelíes. La mayoría de los niños, niñas y adolescntes palestinos no son informados del motivo de su detención, y más de la mitad son obligados a firmar documentos en hebreo, un idioma que no pueden leer ni entender. 

 

La tasa de condenas de los tribunales militares israelíes es superior al 99%. Cuando representaba a niños, niñas y adolescentes detenidos en los tribunales militares israelíes, mi trabajo como abogado, guiado por el derecho internacional y la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (CDN), era conseguir la liberación del NNA lo antes posible. Cuanto más tiempo pasa un niño,niña o adolescente en detención militar, más difícil le resulta reintegrarse en la escuela y reanudar su vida. 

 

En 1991, Israel ratificó la CDN, que estipula que los NNA solo deben ser privados de su libertad como medida de último recurso, no deben ser detenidos ilegal o arbitrariamente y no deben ser sometidos a torturas y otros tratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes. A pesar de la ratificación de la CDN por parte de Israel, las fuerzas israelíes tienen como objetivo la detención de niños, niñas y adolescentes palestinos; en muchos casos, los NNA palestinos son detenidos varias veces. Uno de esos niños era Obaida Jawabra, del campamento de refugiados de al-Arrub, cerca de Hebrón, que tenía 14 años cuando mi equipo de DNI-Palestina lo representó por primera vez. 

Obaida fue detenido por primera vez por las fuerzas israelíes cuando se dirigía a comprar al mercado. Los soldados le vendaron los ojos, le ataron las manos a la espalda y le acusaron de lanzar piedras, el cargo más común contra los niños palestinos en los tribunales militares. Luego lo llevaron al centro interrogatorio de Etzion, situado dentro de un asentamiento ilegal israelí. 

 

“Te daré una paliza y te dejaré sin dientes si no confiesas”, amenazó el interrogador israelí encargado de convencer a Obaida de que admitiera que lanzaba piedras. El interrogador obligó a Obaida a firmar un documento en hebreo. Después de horas de interrogatorio, Obaida fue trasladado al tribunal militar y a la cárcel de Ofer, pero no antes de ser cacheado al desnudo. Obaida luchó contra los cargos que se le imputaban y finalmente fue absuelto, pero permaneció bajo custodia israelí durante todo el proceso judicial y pasó casi tres meses en prisión. 

 

Obaida fue detenido de nuevo menos de un año después y optó por declararse culpable con la esperanza de conseguir una liberación más temprana. Luego de esta segunda detención, DNI-Palestina produjo un cortometraje sobre él. Obaida contó su historia de manera contundente, expresando su esperanza en la liberación de Palestina. 

 

“Siento libertad, pero no es una libertad completa”, dijo Obaida. “Primero tenemos que liberarnos [de la ocupación] antes de poder sentir que soy verdaderamente libre. Siento libertad en el sentido de que puedo ir y venir, subirme a un taxi, hablar con quien quiera, discutir con quien quiera. Tienes voluntad personal, puedes hacer lo que quieras. Esto era algo que echaba de menos cuando estaba en la cárcel. Pero no estamos liberados, así que, ¿cómo puedo ser verdaderamente feliz?”. 

 

El cortometraje fue visto por miles de personas en todo el mundo, con proyecciones en Washington D.C., San Francisco, Londres y en otras ciudades. Todos los que lo vieron se sintieron conectados con Obaida. Su historia inspiró a innumerables personas a actuar en favor de la infancia de Palestina. Después del estreno del cortometraje en primavera de 2019, Obaida fue detenido por tercera vez y liberado unos días después sin cargos. Los militares israelíes pudieron ver que era un adolescente brillante, sin miedo a compartir su historia con el mundo. 

 

En mayo de 2021, las fuerzas israelíes atacaron a Obaida por última vez. Mientras el ejército israelí bombardeaba la Franja de Gaza durante 11 días, los palestinos de toda la Cisjordania ocupada protestaban contra la violencia con manifestaciones en todas las ciudades importantes. En una manifestación en el campamento de refugiados de al-Arrub, donde vivía Obaida, las fuerzas israelíes lo mataron de un disparo en el pecho. Obaida murió a los 17 años, a pocas semanas de cumplir los 18. 

 

Según nuestra documentación, hasta el 30 de agosto las fuerzas israelíes han matado brutalmente a 73 niños, niñas y adolescentes palestinos este año. Nadie ha rendido cuentas por sus muertes, y es poco probable que alguien lo haga. Las fuerzas israelíes actúan con total impunidad al saber que no habrá consecuencias por los homicidios ilegítimos y otras graves infracciones del derecho internacional. Hasta que la comunidad internacional no exija responsabilidades a los autores, esta seguirá siendo la dura realidad de la infancia en Palestina. 

 

Los niños, niñas y adolescentes palestinos merecen algo mejor que lo que el mundo les ha ofrecido. Merecen un futuro libre de violencia, un futuro en el que sus sueños no se vean limitados por la ocupación militar israelí. Un futuro liberado, como el que soñaba Obaida. 

 

Este año se celebra el 30º aniversario de DNI-Palestina. Durante 30 años, hemos defendido a niños, niñas y adolescentes palestinos en el sistema judicial militar israelí, los hemos puesto en contacto con apoyo psicológico tras su liberación, hemos formado a NNA para que documenten las violaciones de sus derechos en sus comunidades, hemos trabajado con los encargados para crear sistemas y entornos adaptados a la infancia, y mucho más. Aunque este trabajo es gratificante, debo admitir que se ha vuelto más difícil. Nuestra organización se enfrenta a crecientes ataques y represión que hacen que defender a los niños, niñas y adolescentes palestinos sea peligroso y para nada fácil. 

 

Una red de organizaciones extremistas de la sociedad civil israelí, con el apoyo del Ministerio de Asuntos Estratégicos y Diplomacia Pública de Israel, ha organizado campañas de difamación para deslegitimar a las organizaciones humanitarias y de derechos humanos internacionales, palestinas e incluso israelíes que defienden los derechos de la infancia en Palestina. Aunque sus acusaciones no son fundamentadas y distorsionan elementos críticos fácticos o legales, han afectado negativamente a la capacidad de organizaciones como la nuestra para prestar asistencia crítica a los palestinos y defender sus derechos humanos. 

 

A finales de julio de 2021, la policía fronteriza paramilitar israelí hizo una redada en la sede de DNI-Palestina en Al Bireh, al sur de Ramallah en la Cisjordania ocupada, confiscando ordenadores y archivos de niños, niñas y adolescentes a quienes defendemos. A pesar de estos continuos ataques diseñados para desviar nuestros recursos, aplastar nuestra moral y asustar a nuestra red internacional de socios de confianza, nuestro equipo sigue comprometido con la defensa de los derechos de los niños, niñas y adolescentes palestinos como Obaida, que merecen un futuro libre, no uno que les sea arrebatado violentamente. 

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