Public note of ANCED / DCI Section Brazil on the Military Intervention in Rio de Janeiro

You find the original public note in Portuguese here.

 

La Asociación Nacional de los Centros de Defensa de la Niñez y Adolescencia ANCED/Sección DNI Brasil, organización de la sociedad civil de ámbito nacional que actúa en la defensa de los derechos humanos de la infancia y adolescencia brasileña, expresar públicamente su posición contraria a la intervención militar en seguridad pública en el estado de Río de Janeiro y repudia las expresiones del Ministro de Justicia Torquato al Correo Brasileño en el día 20/02/2018 al tratar el tema.

Considerando su trayectoria de respecto al Estado Democrático de Derecho y lucha intransigente contra los desmanes vistos en el turbulento período que atraviesa el país, ANCED/DNI Brasil reafirma que las trincheras manipuladas por los medios e intereses oscuros que actualmente se encuentran de los poderes institucionales, continuarán siendo denunciados y enfrentados con la fuerza característica que compone la sociedad civil, siempre visualizando el respeto al interés mayor y prioridad absoluta de la niñez y adolescencia.

Las raíces de esa actitud interventora, en flagrante conflicto con la Constitución Federal de 1988, convoca a toda la sociedad a reflexionar sobre las graves consecuencias que se presentan. Con el uso cada vez más frecuente de las Fuerzas Armadas, sobre todo en suelo carioca, el Estado Brasilero pone mano a una alternativa fuera de lugar y electoralista, hiriendo cada vez más a las poblaciones vulnerables e históricamente violadas en sus Derechos Humanos, en los territorios periféricos. La imagen del fracaso del Estado, en cuanto a garantías de derecho y seguridad pública, se convierte en el peligro inminente de proliferación del uso desproporcionado de la fuerza, de prácticas de tortura y de ejecuciones sumarias, extrajudiciales y arbitrarias por parte de agentes públicos.

Las fuerzas Armadas no presentan preparación alguna para acción de policía, llevando en contra el lema de garantía de la ley y el orden, tienden a ejercer con vigor el “brazo fuerte” contra la periferia y la oferta de “mano amiga” para interese espurios.

Siguiendo las orientaciones del Comité de los Derechos del Niño (CRC) de Naciones Unidas, en la Observación General N° 10, del 25 de abril de 2007, o CRC “Reconoce que la preservación de la seguridad pública es un objetivo legítimo del sistema judicial. Sin embargo, considera que la mejor forma de lograr ese objetivo consiste en respetar plenamente y aplicar los principios básicos y fundamentales de la justicia en favor de los niños y adolescentes, proclamados en la Convención”.

Así pues, ante la intervención militar aplicada con violaciones graves a los Derechos Humanos de niños y adolescentes, la no autorización del usufructo del territorio por actuación militar es de impacto extremadamente gravoso la condición previa de garantía a un ambiente de confianza y seguridad, profesionales competentes, incluso en el ámbito de la seguridad pública, formados en técnicas que tengan en cuenta la convivencia familiar y comunitaria.

Es sabido que la extensión del crimen organizado y el dominio de éste en ciertas áreas del Estado de Río de Janeiro, así como en otros estados del país, es fruto – sobre todo – de la inacción del Estado por su histórica ausencia e inefectividad de políticas públicas. En Brasil, millones de niños no tienen garantizado si quieren los derechos fundamentales. Crecimiento en condiciones de pobreza y vulnerabilidad afecta el bienestar, la integración social y reduce las oportunidades de aprendizaje y desarrollo, presentando, aún, consecuencias más graves, pues amenaza la propia supervivencia del individuo, aboliendo cualquier posibilidad de acceso a una vida digna.

En tiempo, aprovechamos la ocasión para repudiar las declaraciones del Ministro de Justicia Torquato Jardín, en una entrevista con Correo Brasiliense, realizada el 20/02/2018, que al tratar del tema afirma que “No hay guerra que no sea letal”, desconsiderando que el combate al crimen no autoriza la práctica, por el Estado, de violaciones de derechos individuales, de medidas sin respaldo constitucional y que penalizan sólo a la población pobre.

Además, al ser preguntado sobre la presión que están haciendo los militares para salvaguardar sus acciones, el Ministro dispone “ser un problema serísimo, que demandará equilibrio emocional del soldado para decidir”, finalizando con un ejemplo violento y estigmatizante, en el que simula ” la evaluación de un militar sobre la vida de un adolescente de 15 años: “usted está en el puesto mirando a distancia, en la mira aquel gurí que ya salió cuatro, cinco veces (del sistema), está con el arma y ya mató a unos cuatro. ¿Y ahora? ¿Tienes que esperar a tomar el arma para atrapar en flagrante o eliminar la distancia? “Grifos Nuestros.

Tal expresión es digna de repudio y se hace necesaria la inmediata retractación pública, ya que es inaceptable que ejemplos de adolescentes con sus derechos violados, incluso en razón de la propia conducta, alimente discursos de odio y justificación para matar, en total violación al reconocimiento de niños y adolescentes como sujeto de derechos, de su condición peculiar de persona en desarrollo y de prioridad absoluta.

 

ANCED / DCI BRASIL afirma que el Estado de Río de Janeiro, así como Brasil no necesitan de intervención militar en cualquier hipótesis, sino de la presencia de políticas públicas calificadas y efectivas, que respeten los Derechos Humanos de todas y todos, en especial de Niños y Adolescentes, en un contexto donde la democracia sea nuevamente el punto de partida de las acciones emprendidas por el Estado brasileño.

 

Brasilia / DF, 20 de febrero de 2018.

 

Coordinación ANCED / Sección DNI Brasil