Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a estar protegido contra la explotación económica y contra el desempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su educación, o que sea nocivo para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social.

(art. 32.1 CNUDN)


El trabajo infantil y el acceso a la educación son objeto de preocupación en varios países en los que trabaja DNI. DNI cree que toda iniciativa para erradicar el trabajo infantil debe abordar el problema de raíz, es decir, debe orientarse hacia erradicar la pobreza, y hacer especial hincapié en el derecho a la educación.

En todo el mundo, la brecha que existe entre ricos y pobres ha aumentado en las últimas décadas y ha obligado a millones de niños a abandonar la escuela para trabajar. La Organización Internacional del Trabajo estima que 215 millones de niños entre las edades de 5 y 17 años trabajan actualmente en condiciones ilegales, peligrosas o de extrema explotación. En muchos lugares del mundo, los niños trabajan en todo tipo de empleos, debido a que, por lo general, tanto ellos como sus familias viven en una situación de extrema pobreza. Un gran número de niños trabaja en la agricultura comercial, la pesca, la minería, la manufactura y el servicio doméstico. Algunos niños trabajan en actividades ilícitas como el tráfico de drogas y la prostitución u otras actividades traumáticas como servir como soldados.

En el pasado, DNI impulsó una campaña llamada Ni un niño, niña y adolescente sin educación: ¡Hagamos la diferencia! para promover una educación inclusiva con el fin de abordar la cuestión. El objetivo de esta campaña era garantizar que el 100% de los niños y adolescentes trabajadores en edad escolar ejercieran efectivamente su derecho a tener una educación completa y de calidad.

Varias Secciones Nacionales de DNI trabajan activamente para combatir el trabajo infantil como forma de explotar a los niños, en particular cuando les impide disfrutar de sus derechos fundamentales.

Recientemente, DNI ha empezado a trabajar con otras ONGs en actividades de cabildeo para promover la ratificación del Convenio Nº 189 de la OIT sobre el trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores domésticos. Este instrumento no es solamente un gran avance en materia de derechos laborales, sino una nueva herramienta para proteger a la infancia y, además, tiene el potencial para mejorar las vidas de los cerca de 15 millones de niños, en su mayoría niñas, que trabajan en servicios domésticos en todo el mundo. Suelen trabajar 12 horas o más diarias, siete días a la semana, cocinando, limpiando, lavando y ocupándose de los niños de sus empleadores. El trabajo forzado y el tráfico no es raro, y su aislamiento en casas privadas los expone a un riesgo particular de explotación y violencia, incluido el abuso sexual. Asimismo hay pruebas de que estos niños tienen aún menos probabilidades que otros niños trabajadores de asistir a la escuela.

DNI hace un llamamiento general a todos los gobiernos para que se comprometan a hacer todos los esfuerzos para erradicar el trabajo infantil, romper los ciclos de pobreza y brindar a los niños trabajadores mejores condiciones y un futuro mejor.