La COVID-19 impulsó la violencia y la discriminación: Liberia debe enfrentarse a una combinación perjudicial para los derechos de las niñas

Foday M. Kawah

Director Ejecutivo DNI-Liberia

Liberia tiene una población estimada de 4,8 millones de habitantes, de los cuales aproximadamente la mitad son menores de 18 añospero el país no aprovechará los beneficios de este dividendo demográfico si no mejora la situación de las mujeres y niñas. Con normas sociales y estereotipos patriarcales fuertemente arraigados, la violencia contra las mujeres y niñas ha sido socialmente aceptada. De esta manera, a escala mundial, Liberia ocupa actualmente el puesto 177 de 188 países en las medidas generales utilizadas para determinar el índice de desigualdad de género. Los índices de violencia sexual y de género (VSG), las prácticas nocivas, la mutilación genital femenina (MGF), el matrimonio infantil y el embarazo adolescente son elevados, mientras que el acceso a los derechos de salud sexual y reproductiva es reducido. 


Los avances en la consolidación de la paz y la seguridad después de la Segunda Guerra Civil (1999-2003) no se han traducido en acciones para eliminar la violencia contra las mujeres y niñas (VCMN) y los grupos marginados; más bien, la VCMN ha contribuido a desestabilizar la paz y la seguridad en el país: con una creciente atención de los medios de comunicación que ha dado lugar a protestas por parte de los civiles, entre los que se encuentran los jóvenes, que constituyen 63% de la población [1], que han expresado una gran frustración por la falta de respuesta y acción del Gobierno. Sin embargo, el actual gobierno del presidente George Weah ha indicado un fuerte énfasis en la mejora de la realización de los derechos de las mujeres y niñas en su recientemente lanzado plan de desarrollo quinquenal llamado Agenda para la prosperidad y el desarrollo de los pobres (PAPD, por sus siglas en inglés). La PAPD está alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, los cuales, a su vez, están fuertemente integrados en la PAPD. 


No puede haber desarrollo sostenible y derechos humanos sin paz y no hay paz sin desarrollo de derechos humanos. Los ODS son un conjunto de 17 objetivos globales interrelacionados, los cuales se refuerzan mutuamente cuando se utilizan con los procesos de derechos humanos. Defensa de Niñas y Niños Internacional está utilizando todas las vías para hacer oír la voz de las niñas en los procesos de Nueva York y Ginebra, participando en el Foro Político de Alto Nivel y en las sesiones del Consejo de Derechos Humanos. 


El Examen Periódico Universal (EPU) es un proceso único que forma parte del CDH y que supone una revisión del historial de derechos humanos de todos los Estados miembros de la ONU. Ya en 2015, el Estado de Liberia recibió por parte de los Estados miembros 27 recomendaciones relacionadas con la violencia durante el anterior ciclo del EPU.  Desafortunadamente, persiste una cultura generalizada de impunidad de la VSG, en particular de las violaciones, y la pandemia de la COVID-19 ha aumentado el riesgo de violencia para las mujeres jóvenes y las niñas, agravado por las dificultades económicas y la desesperación de las familias. También aumentan los embarazos no deseados, con la posibilidad de que se produzcan muchas muertes de niñas por abortos inseguros y partos complicados debido a un acceso insuficiente a la atención de urgencia. 

A pesar de los esfuerzos del Estado por aplicar los marcos legales internacionales para erradicar el matrimonio infantil a nivel nacional, siguen existiendo lagunas legales en estas legislaciones y en el derecho consuetudinario, en particular las relativas a cuestiones de derechos de la infancia. La Constitución dicta que la legislación nacional debe prevalecer sobre el derecho consuetudinario. En la práctica, el derecho consuetudinario se utiliza mucho más, sobre todo en las zonas rurales de Liberia, y afecta principalmente a la mayoría de la población. Además, los Protocolos Facultativos de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (CDN) relativos a la participación de niños en conflictos armados (OPAC, por sus siglas en inglés), y a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía (OPSC, por sus siglas en inglés), fueron firmados en 2004, pero todavía no han sido ratificados. 


El 18 de marzo de 2021, el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra celebró la adopción del EPU de Liberia como resultado de la sesión n°36. El Sr. Frank Musah Dean, Ministro de Justicia y Fiscal General de la República de Liberia, confirmó que se adoptaron 166 recomendaciones (de un total de 218) y se tomó nota de 52. Entre las que solo se tomó nota, DNI-Liberia lamenta la falta de voluntad política para abordar las MGF. Las prácticas nocivas impiden a las niñas participar como ciudadanas y a menudo son objeto de matrimonios infantiles. La negativa del Estado a cambiar el statu quo no está justificada por los hechos, dada la continua falta de rendición de cuentas de Liberia sobre esta grave violación de la integridad física. El enfoque de Liberia también es contrario a la meta 5.3 de los ODS “Eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil precoz y forzado y la MGF”, y no se han observado avances significativos en materia de justicia para las víctimas. 


Ignorar estas recomendaciones clave sobre la MGF contraría el interés superior de los niños, niñas y adolescentes de Liberia. Es lamentable que el Gobierno de Liberia imponga una moratoria y órdenes ejecutivas sobre la práctica de la MGF, pero no pueda prohibir sus prácticas de acuerdo a las Observaciones Finales y las Recomendaciones del EPU, la CETFDCM  (CEDAW, en inglés), la CNUDN y el Comité Africano de Expertos sobre los Derechos y el Bienestar del Niño. Por el contrario, Liberia sigue defraudando a las niñas con palabras vacías el 6 de febrero de cada año en la celebración de la erradicación de la MGF en el mundo y sin actuar en favor de las víctimas y sobrevivientes. El Gobierno no está en condiciones de comprometerse con las recomendaciones sin la preparación necesaria. 


DNI-Liberia insta al Gobierno de Liberia, y en particular al Ministerio de Género, Infancia y Protección Social, a presentar los informes de Estado partes pendientes, desde enero de 2018, al Comité de los Derechos del Niño de la ONU y al Comité Africano de Expertos en Derechos y Bienestar del Niño (ACERWC, por sus siglas en inglés). 


Los derechos de la infancia nunca podrán ser plenamente respetados si no los disfrutan también todas las niñas. Las persistentes desigualdades de género y los abusos, incluida la violencia sexual y de género, han privado a las niñas liberianas de un mundo mejor y más justo.  El hecho de nacer niña no debería ser una condena de por vida de desigualdad e injusticia. 


[1] Véase https://www.indexmundi.com/liberia/demographics_profile.html 

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