NNA afectados por conflictos: Las consecuencias de la Guerra Civil en Yemen en su población infantil

Sana’a, Yemen – La guerra civil en Yemen ha causado dificultades y sufrimientos insuperables en la vida de niños, niñas y adolescentes inocentes. Algunos son asesinados en las calles, otros se encargan de la labor de recoger agua, y otros aprenden entre los escombros de las escuelas destruidas. Mientras que algunos NNA son asesinados, los que sobreviven están plagados de miedo debido a la violencia de la que son testigos y a la que están sometidos.

Los conflictos obligan a los NNA a madurar demasiado pronto. A menudo se ven obligados a mantener a sus familias yendo a trabajar o mendigando en las calles. No pueden ejercer su derecho a la educación, ni siquiera el derecho a la recreación, y su infancia se ve irreversiblemente postergada.  El conflicto en el Yemen afecta a todos los aspectos de la vida de los NNA y arroja una oscura sombra sobre su inocencia.

Los niños, niñas y adolescentes yemeníes sufren diariamente violaciones de sus derechos humanos más básicos. Las formas de violencia a las que se enfrentan van desde ser testigos de actos violentos de guerra y destrucción, hasta la muerte, las lesiones o incluso el reclutamiento por parte de grupos armados, mientras que otros sufren el trabajo infantil, el matrimonio infantil y la trata de NNA. Se estima que 3,2 millones de NNA y mujeres en el Yemen están gravemente desnutridos, y el 50% de todos los NNA sufren un retraso permanente en el crecimiento.  Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, unos 7,4 millones de NNA en Yemen necesitan asistencia humanitaria, lo que indica una situación humanitaria catastrófica.

Los conflictos, los desastres naturales y la migración separan a los miembros de la familia, que a menudo permanecen desaparecidos durante un tiempo mientras que otros se pierden para siempre.  La comunidad de desplazados internos del Yemen incluye al menos 1.200 menores no acompañados y NNA separados de sus familias (MCA 2018). Los que no saben nada de sus familiares perdidos encuentran muy difícil seguir adelante y llevar una vida normal, ya que siempre buscan a los desaparecidos y esperan su regreso.

Las consecuencias psicológicas que sufren los niños, niñas y adolescentes sobrevivientes abarcan pesadillas, trastornos del sueño, sentimientos de culpa y cambios en el comportamiento social, entre otras cosas. La violencia cotidiana no sólo perturba sus vidas y su sentido de la estabilidad, sino que también les infunde miedo al futuro. Los NNA que pierden a sus padres, hermanos y otros miembros de la familia también experimentan una pérdida de seguridad.  Sin un sostén económico o un tutor, muchos se ven obligados a encontrar apoyo económico por sí mismos.

Toda una generación de niños, niñas y adolescentes yemeníes se enfrenta a un futuro de incertidumbre y oportunidades mínimas. La destrucción de las escuelas y las zonas públicas también ha destruido el espacio en el ellos podrían establecen amistades para toda la vida y lazos con la comunidad. Reducir las oportunidades educativas hoy en día significa limitar las oportunidades futuras de trabajo y de vida.  Después de 5 años de guerra, los NNA yemeníes se ven privados incluso del sueño de una infancia normal y de un futuro mejor.