Mellicentia tiene un sueño

Esperanza para las niñas de Sierra Leona

Autor: Grieteke Meerman

Mellicentia, de 17 años y natural de Sierra Leona, está decidida a mejorar el futuro de las niñas y las jóvenes de su país. Como parte del programa de la Alianza para la Defensa de las Niñas (GAA, por sus siglas en inglés), Mellicentia se esfuerza por erradicar la exclusión económica, la violencia sexual y los embarazos juveniles. Esta lucha la condujo a Ginebra en 2018, cuando sus palabras y acciones impresionaron al Comité de Derechos del Niño en las Naciones Unidas.

Girl Advocacy Alliance DCI
@ Ilvy Njiokiktjien Freetown, Sierra Leone, Mellicentia and her mother

“Un día me dijo que quería ser abogada de derechos humanos”, cuenta la madre de Mellicentia mientras ríe. ” ¡Y yo esperaba que se convirtiera en doctora para que al menos algún día pudiera atenderme si enfermara! Ahora está cursando estudios de formación técnica profesional y, una vez terminados, podrá estudiar derecho”. Sentada junto a su madre en el sofá de un sencillo apartamento en Freetown, Mellicentia añade que le gustaría llegar a ser Secretaria General de la ONU – que no es poco.

Metas altas

Las apariencias engañan. Puede que dé la impresión de ser una muñeca delicada, pero Mellicentia, de 17 años, está decidida a dedicar su carrera a un único objetivo. A la temprana edad de 13 años, se unió a una red de jóvenes activistas. Y desde hace casi un año su voz forma parte de la Alianza para la Defensa de las Niñas, un programa que está siendo implementado en colaboración con Defensa de Niñas y Niños Internacional – ECPAT, Plan International Holanda, Terre des Hommes y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Holanda. La Alianza utiliza actividades de incidencia para combatir la violencia contra las niñas y las jóvenes, y mejorar su inclusión económica. La creación y apoyo a grupos de jóvenes como el de Mellicentia es sólo un elemento más que caracteriza a la Alianza. Este programa, además de estar presente en Sierra Leona, se está llevando a cabo en Nepal, Bangladesh, Filipinas, Etiopía, Kenia, Uganda, Ghana, Liberia e India.

Como joven activista de la GAA, Mellicentia participa en charlas con políticos y periodistas, y representa a las niñas en reuniones por dentro y fuera del país. En septiembre, esta lucha la llevó a la ciudad suiza de Ginebra, donde impresionó a los miembros del Comité de los Derechos del Niño a través de un apasionado discurso. Tanto es así que, aparentemente, después de su intervención alguien la insinuó que la Secretaria General de la ONU ¡podría ser un lugar para ella! Este se ha convertido en el nuevo sueño de Mellicentia.

Alianza para la Defensa de las Niñas

Motivación e inspiración

Mellicentia sigue trabajando en su propia comunidad, que se encuentra en un barrio de escasos recursos económico de Freetown. Habla con los padres de las niñas que no van a la escuela, entre otras actividades, y con las madres adolescentes que piensan que la educación dejó de ser hace tiempo una opción para ellas. “Las motivamos y las inspiramos a seguir adelante con sus vidas, y a mirar hacia el futuro de frente.”

Una de ellas es la vecina de Mellicentia, que amamanta y cambia los pañales frente a su a casa a su niño de cuatro meses. Tiene otro hijo mayor, de cuatro años, que nació cuando su madre tenía 15. Ella dejó la escuela durante su primer embarazo y nunca regresó. “Llevo tres años hablando con ella, y una y otra vez intento dejarla claro que no debe perder la esperanza de tener un futuro mejor. Creo que mi persistencia finalmente está dando sus frutos, ahora está explorando opciones para volver a la escuela. Los miembros de su familia probablemente podrán cuidar del resto de sus hijos”.

 

Tener hijos y quedarse en casa

Cuando se trata de la posición de las niñas y las jóvenes en Sierra Leona, los embarazos de adolescentes son la propia espina dorsal de Mellicentia. “Muchas niñas de mi barrio se están quedando embarazadas y después no vuelven a la escuela. Cuando salgo de casa por la mañana las veo sentadas en la acera y allí seguirán cuando regrese. Esa es su vida, tener hijos y cuidar de la casa”.

La pobreza es una de las principales razones por las que tantas niñas de este país de África Occidental quedan embarazadas. “Si un hombre tiene mucho dinero, a menudo parece ser un argumento de peso para que una chica tenga relaciones sexuales, con todas las consecuencias que vienen consigo “, dice Mellicentia. Pero el enorme tabú que rodea al sexo, y todo lo que tiene que ver con él, también juega un papel. “En nuestra cultura, los padres no hablan con sus hijos sobre el sexo. Afortunadamente para mí, mis padres sí lo hicieron. Ahora soy una defensora de la educación sexual, les digo a las niñas que además del placer también trae dolor, embarazos y que sus cuerpos se transforman muy rápidamente cuando solo son niñas”.

 

Amenazas

No es sorprendente que el activismo de Mellicentia haya suscitado rechazo. Incluso ha sido amenazada por individuos que no están de acuerdo con ella, o que se oponen a la forma en la que trae al debate político temas que son delicados. “Estas reacciones son parte de la línea de trabajo que he escogido”, dice honestamente. A pesar de las dificultades, sigue insistiendo, firme en la creencia de que tarde o temprano el trabajo dará sus frutos. Mientras tanto, continúa esforzándose duramente para convertirse algún día en abogada de derechos humanos.

Escuchando con orgullo lo que su hija tiene que decir, la madre de Mellicentia reitera que el sueño de todo padre es ver a su hijo destacar en lo que mejor hace. “En el caso de Mellicentia, es su trabajo de promoción y defensa de los derechos humanos”, dice la madre. “Y lo que está haciendo es realmente necesario, en este país hay mucho sufrimiento entre las niñas. Tal vez sus esfuerzos marquen el comienzo de una nueva etapa”.